Siete años no tienen precio
valen lo vivido en todo eso
las personas que conocì
lo que hicimos, lo dicho
el haber tomado tu mano
las margaritas que florecen
en tus rosadas mejillas
el habernos reìdo, sufrido
peleado, almorzado.
La plata? No se le compara
se desvanece entre tus dedos
te devana los sesos
se prostituye, pero te hace amarle
te odia, te perturba, te hace matar
y matarte.
No, ese no es mi precio
purificado de mis culpas
bautizado en votos de pobreza
soy acaudalado por conocerlos
un magnate al recordarlos,
al visitarlos, ahora
siempre.