Húmedos son
los blancos algodones
que cuelgan del cielo
Húmeda es
gran parte del parche
de este globo llamado “tierra”
Húmedo esto
húmedo aquello
tus labios, tus ojos
tu piel,
para zarpar y navegarla
viento en popa,
contigo como norte
en mi proa.
Agua en tus besos
en tu mítico monte
para mí
y bebo.
domingo, 23 de diciembre de 2007
martes, 27 de noviembre de 2007
Aquí penan
Siempre he querido estar seguro
si estoy solo cuando cae la noche
o acaso hay alguien a mi lado mientras escribo
sentado o de pie, observándome calmo y paciente
o deambulando por la casa haciendo todos esos ruidos.
si estoy solo cuando cae la noche
o acaso hay alguien a mi lado mientras escribo
sentado o de pie, observándome calmo y paciente
o deambulando por la casa haciendo todos esos ruidos.
jueves, 15 de noviembre de 2007
viernes, 9 de noviembre de 2007
Donde?!
Donde habían estado todo este tiempo
esos ojos sin fondo y esa fina nariz,
tu láctea piel, tu boca, esos labios,
tus pechos perfectos y sus aureolas de miel.
Donde habías estado todo este tiempo,
donde diablos te habías metido!
esos ojos sin fondo y esa fina nariz,
tu láctea piel, tu boca, esos labios,
tus pechos perfectos y sus aureolas de miel.
Donde habías estado todo este tiempo,
donde diablos te habías metido!
jueves, 8 de noviembre de 2007
Me pregunto
Me pregunto como será su amor,
si es tan efímero como toda una vida
o tan eterno como un suspiro.
si es tan efímero como toda una vida
o tan eterno como un suspiro.
viernes, 2 de noviembre de 2007
F(emenina) E(xquisita) R(adiante)... o simplemente Fer.

Cuando salió del auto esa mañana me sorprendió lo bella que era y como brilló todo a su alrededor, ya que aún no amanecía. Algo hizo sentirme atemorizado apenas se sentó a mi lado minutos antes y fue grande mi sorpresa al conversar con ella después de bajarnos y notarla sencilla, de risa honesta y dulcemente adolescente. En el fragor de nuestro trabajo nos habíamos distanciado algo, casi del todo, pero hace poco, al compartir nuestras desdichas producto de la obra que nos unió, nos hemos acercado nuevamente, compartiendo nuestras experiencias, contando lo que nos gusta y riendo cada vez que podemos de manera infantil. Nuevamente es alguien menor que yo y me siento aún más indefenso. Mentiría si digo “Creo que me gusta". Jugando con un lápiz me rayó en el brazo, cerca de la muñeca y ya no recuerdo cuantas veces lo he vuelto a ver.
jueves, 1 de noviembre de 2007
Envidia
Puedo sentir como me corroe
ensanchando mis venas
agitando su alcalino torrente
afiebrando mi ser
Aún puedo escuchar su risa
su eco de truenos en mi interior
alegre y divertida con todos
con todos, excepto conmigo,
como si yo no existiera,
como si yo no fuera nadie.
ensanchando mis venas
agitando su alcalino torrente
afiebrando mi ser
Aún puedo escuchar su risa
su eco de truenos en mi interior
alegre y divertida con todos
con todos, excepto conmigo,
como si yo no existiera,
como si yo no fuera nadie.
miércoles, 24 de octubre de 2007
Escribo
sábado, 8 de septiembre de 2007
Transantiago

Tengo un amigo que trabaja en Transantiago y apenas supo que estaba sin pega, me ofreció trabajar como monitor en las Zonas Pagas, que son unos paraderos donde validas la tarjeta antes de subir al bus. Apenas tuvo la oportunidad me llamó, un martes 12 de Junio cerca de las cuatro de la tarde para que nos juntáramos altiro, llegar al punto y empezar a trabajar. Lo tomé como algo caído del cielo a pesar de lo escuálido del sueldo, pero que a falta de trabajo y a sólo veinte lucas del término de la indemnización de mi finiquito, no deja de servir para pagar algunas cuentas.
Así pasé mi cumpleaños, 2 días después, trabajando ahí y la cosa en realidad se ha ido relajando. Hay mucha gente que nos saluda, personas mayores o de mi edad, como una abuelita de pelo blanco con la que siempre converso, la chica Yanis que es punk y con 15 años me dice “Papi” (cosa que no es tan inverosímil si a los 17 años hubiese metido más que la puntita), la Helena que es gótica y bisexual (la primera que conozco y que decidí hacerle los puntos), la Nikita (le decimos así por lo asesina, tiene que ser de café), el Bam Bam, que es un compadre que vocea los colectivos, la Tía que vende sopaipillas o las señoras del frente que venden sándwiches de potito, en fin, todos personajes como salidos de la mas absurda de las comedias; o mis compañeros, que también son un plato: hay uno que le gusta el reggaeton, uno Hip Hop, un Nacional Socialista, uno que es naturista, etc.. Pero a pesar de todo ya nos conocemos harto y estamos bastante afiatados. De hecho los viernes nos tomamos su copete cuando cerramos el punto y lo pasamos la raja.
Y el jueves me tocó ir en el turno de la mañana, que es empezar todo de nuevo, conocer gente nueva, nuevos compañeros y nuevo jefe (jefa en realidad). Me pasaron a buscar en radiotaxi tipo cinco y media, pasamos a buscar a la Fernanda, una compañera muy bonita con la cual converso harto y con quien me siento muy cercano. El día pasó igual rápido y el siguiente estuvo mucho mejor. Llego a dormir un poco y más rato salgo al turno de la tarde.
Recuerdo que donde trabajaba antes, me sentía desanimado, desmotivado y solo pensaba en que me echaran. Incluso cachetes una vez me dijo “no digai weás”, porque quizás sabía lo que me esperaba afuera, que no sería fácil encontrar otro trabajo. Si hay algo que me gusta de ella es que habla como mi conciencia, pero a ninguna de las dos les presto demasiada atención. En todo caso, eso forma parte del pasado, porque si hay algo que he aprendido en este tiempo, estos 8 meses, es a valorar el trabajo sufriendo de su escasez, de su falta o ausencia, cosa que no habría logrado escribiendo 5.000 veces “Debo querer mi trabajo”.
Estoy muy agradecido de haberlo encontrado otra vez y, ahora, de la posibilidad de que con más pega pueda recibir más plata, aunque sea rompiéndome el lomo. Quizás la puta llamada destino no existe y es Dios quien me ha dado una mano en ambas ocasiones, como dice mi amigo Conejo. Pero de eso y nuestras conversaciones prefiero hablar en una próxima ocasión.
domingo, 2 de septiembre de 2007
Una Fría Tarde de Agosto (o “El Adiós a la tía Lia)

Recuerdo que cuando éramos niños, mi prima Carolina me dijo una vez que tenía dos abuelas: una la que teníamos en común, la Mami, y la Tía Lia, la madre de mi tío Rodolfo. Durante mucho tiempo nunca había reparado en que yo tenía solo una debido a que mi mamá fue abandonada y se crió en un convento con unas monjitas, las cuales serían su única famila. Con el tiempo, ambas se hicieron muy amigas y yuntas, quizás porque conocían la soledad de cerca; la tía Lia porque enviudó estando mi tío muy pequeño y lo sacó adelante sola, sin siquiera volver a tener un hombre a su lado. Debo decir que hasta hoy no sabía que, por ejemplo, cuando mi mamá la operaron de hernia, fue la tía Lia la que la llevó a la clínica, ya que mi papá debía ir a su trabajo. Sentados en el living luego de saber la noticia de su deceso y recordándola, mi mamá me contó que al ser consultada por una enfermera quien era la mujer que la acompañaba, no dudó en contestar que era su madre.
La tía estaba en sus últimos años, tenía más de ochenta años y a su vida había llegado ese soberbio enemigo llamado Alzhaimer, el cual, a ritmo vertiginoso, había arrastrado sus recuerdos lejos de ella. Una vez viajó a Santiago y nos visitó en nuestra casa, pero a pesar que estuvo con nosotros toda una tarde, de que nos saludó al llegar e, incluso, conversó con nosotros, en su mirada se percibía algo distinto… o alguien distinto. La muerte la visitó en un hogar de ancianos en la Serena donde unas monjitas cuidaban de ella, estando acostada plácidamente en su cama.
Fuimos el miércoles a enterrarla en el Parque del Recuerdo unos cuantos de nosotros, lo que queda de familia y no dejó de sorprenderme lo desunidos que estamos comparados con lo que éramos. La razón fue la muerte de mis abuelos, donde al gran patriarca lo llamábamos Tito y siempre he pensado que tras la muerte del líder de la ex Yugoslavia del mismo nombre, no me extraña que a nuestra familia le halla ocurrido lo mismo que a dicho ex país.
Al llegar caminé por las calles del cementerio, bordeando el prado regado de mármol y pude ver a personas sentadas en el césped mirando la lápida con dolor, con recogimiento y evidente angustia, mientras que otros lo hacían con una sublime conformidad, haciéndolos ver como si estuviesen de picnic, leyendo un libro, recostados junto al ser querido como si fuese una cama. Corrió una brisa fuerte y fría; me metí las manos en los bolsillos, me acurruqué en la bufanda y me uní a los demás.
La bajaron de la carroza que la traía desde el norte y abrieron la pequeña puerta del ataúd para poder verla, serena y tranquila, como durmiendo. Pusieron el ataúd sobre un carro y nos dirigimos a depositarla en su última morada.
La pusimos sobre la tumba los hombres ahí presentes; es primera vez que me pasa y no me gustaría hacerlo de nuevo. Se dijeron unas palabras a cargo de mi tío Ramón, donde recordó que en los inicios de su vida de casados la tía lo ayudó recibiéndolos en su casa. Hoy, casi treinta años después y con su matrimonio perdido, tuvo varios quiebres en la voz.
Y una vez terminado todo, cuando ya todos estaban conformes y comenzaban a bajarla, no aguanté más. Se me vino a la cabeza cuando llegaba a mi casa y siempre me traía dulces o galletas, que cuando terminábamos de tomar té se levantaba de las primeras a lavar la loza y había que retarla para que no lo hiciera, porque era la visita; cuando en sus últimos días en Santiago se venía a las 4 de la mañana de la pieza en que vivía a mi casa porque tenía miedo, probablemente de morir sola, y terminaba durmiendo con mi mamá. Me acordé de lo buena que era, me di cuenta que era abuela mía también en cierta forma y me derrumbé, me abrazé a mi mamá porque no se que haría sin ella y lloré, las lágrimas que se asomaban en mis ojos y se negaban a rodar cayeron por fin y lloré, más que a mis propios abuelos. Me consoló la Anita María, la esposa de mi primo, el Opi, a quien no veía hace tiempo y que a los años parece cerrarles la puerta, ya que se ve igual a como la conocí.
Y así salimos de ese gran archivo, de parientes y amigos, los cuales puedes volver a visitar cuando quieras. Pensaba decirle a mi tío que esté conmigo y me acompañe cuando yo pierda a mi madre, así como yo lo hice esa fría tarde, pero decidí callar para no entristecerlo nuevamente. De cualquier forma no hace falta, estoy seguro que lo hará.
jueves, 19 de julio de 2007
Volver
Cuando era chico mi papá trabajaba en el centro en la ya desaparecida (o transformada) Compañía de Teléfonos de Chile, y yo soñé siempre con trabajar, incluso en vivir, ahí, rodeado de edificios, mucha bulla y calles saturadas de gente, automóviles, micros, etc. Poco antes de dejar mi trabajo me dí cuenta que ese sueño se me había cumplido, trabajando durante siete años en Mac Iver con Huérfanos y no me había dado cuenta. Ahora vine a pagar la cuenta de la luz a Monjitas y como hace tanto tiempo que no recorría estas calles, me sentí extraño, como un forastero en tierras que antes me eran tan familiares, un ecosistema al que pertenecía, mi hábitat, pero que ahora se reduce a simples obras arquitectónicas que no despiertan en mí el sentimiento de hogar que llegaron a ser en determinado momento. Cómo echo de menos cuando recorría las librerías Chilena, la Contrapunto o la TXT buscando algún libro entretenido o barato. O como me arrepiento de no haber ido más seguido al cine Lido, donde fuí a ver Fóllame o La Secretaria. Pasé cerca de la señora del kiosko, donde le compraba los Bon o Bon a mi amiga (te quiero cachetes), pero no me atreví a saludarla por miedo a que no se acuerde de mí. La botillería al lado de la pega, los sanguches del Nuria, uffff... son tantas cosas que dejé aquí y ahora no puedo volver a abrazar. Ahora estoy en un ciber a media cuadra de donde ella trabaja y pienso en lo inalcanzable que es, sentado catorce pisos más abajo. No, ahora está lejos, mucho más lejos que eso.
viernes, 8 de junio de 2007
Let's get it on!
Desde hace mucho, hace tanto que no me acuerdo, he tenido un sentido del humor bastante especial, sarcástico, irónico y que muchas veces cae mal. También hay veces que digo cosas que no precisamente quería decir o que son malinterpretadas. Y como si no fuera suficiente mala suerte, mis víctimas son casi siempre mis amigas. El otro día le tiré una broma muy pesada a la Fabi, anda diciendo que soy terrible de weón y que está muy enojada conmigo. Apenas la vea vamos a conversar y le voy a decir que si le pasé una tarjeta de un motel debe haber sido de broma, como talla, ya que no me acuerdo porque andaba cocido como guagua, y también para que vaya con su pareja, como un dato, ya que siempre pasa que cuando se da la oportunidad muchas veces uno no sabe para donde ir.
Pero a diferencia de ella, mi gran (amor) amiga y reina de la ira, no sólo se enojó por cosas que escribí sin saber bien lo que escribía, sino que hace tres semanas me amenazó con pegarme (“te voy a sacar la cresta” dijo, para ser mas exactos). La mandé a la chucha, por que yo la he respetado más que nadie y no estoy dispuesto a aceptar ni sus amenazas ni sus chiquilladas de niña mimada, además de la rabia que me daría ser un weón golpeado.
Y después de pensarlo bastante, de haber soñado con ella momentos felices como si nada hubiese pasado, creo que quizás ambos estamos destinados a batirnos a duelo desde el primer momento que nos vimos, a luchar, a golpearnos, siendo que cada uno de nosotros siente algo en distinta medida por el otro. Creo que podríamos hacerlo con espadas, una láser para ella y una de Hatori Hanzo para mí, en un lugar desierto a la luz de la luna o en la azotea de una edificio bajo la lluvia. Aunque debo admitir que prefiero pelear con ella a mano limpia ya que me encanta tocarla, sobretodo sus mejillas, práctica que llevo a cabo tarde, mal y nunca. Si, batirme en combate es lo más intenso y sincero que podría obtener de ella y como tal, lo recibiría dichoso, cerrando de esa forma el ciclo. Sólo me queda prepararme para el final, el cual es aún insospechado ya que ambos somos dos dignos rivales que se merecen, que se desean, que deben golpearse con pasión para luego lamer las heridas del otro, bebiendo la sangre en éxtasis.
“Por eso le digo, señor abogado, no quiero defensa, prefiero morir.”
(Fragmento de una canción popular que escuché en un hogar de menores en La Serena, cantada por un niño cuyo nombre no me acuerdo)
Pero a diferencia de ella, mi gran (amor) amiga y reina de la ira, no sólo se enojó por cosas que escribí sin saber bien lo que escribía, sino que hace tres semanas me amenazó con pegarme (“te voy a sacar la cresta” dijo, para ser mas exactos). La mandé a la chucha, por que yo la he respetado más que nadie y no estoy dispuesto a aceptar ni sus amenazas ni sus chiquilladas de niña mimada, además de la rabia que me daría ser un weón golpeado.
Y después de pensarlo bastante, de haber soñado con ella momentos felices como si nada hubiese pasado, creo que quizás ambos estamos destinados a batirnos a duelo desde el primer momento que nos vimos, a luchar, a golpearnos, siendo que cada uno de nosotros siente algo en distinta medida por el otro. Creo que podríamos hacerlo con espadas, una láser para ella y una de Hatori Hanzo para mí, en un lugar desierto a la luz de la luna o en la azotea de una edificio bajo la lluvia. Aunque debo admitir que prefiero pelear con ella a mano limpia ya que me encanta tocarla, sobretodo sus mejillas, práctica que llevo a cabo tarde, mal y nunca. Si, batirme en combate es lo más intenso y sincero que podría obtener de ella y como tal, lo recibiría dichoso, cerrando de esa forma el ciclo. Sólo me queda prepararme para el final, el cual es aún insospechado ya que ambos somos dos dignos rivales que se merecen, que se desean, que deben golpearse con pasión para luego lamer las heridas del otro, bebiendo la sangre en éxtasis.
“Por eso le digo, señor abogado, no quiero defensa, prefiero morir.”
(Fragmento de una canción popular que escuché en un hogar de menores en La Serena, cantada por un niño cuyo nombre no me acuerdo)
viernes, 1 de junio de 2007
De más
Hace ya casi 4 meses que me encuentro sin pega. Trabajaba en una agencia de aduanas en el departamento de exportaciones y como una especie de Jesuscriying que dió su vida por los demás, pagué mis pecados y los de todos en mi propia cruz. Deseaba hace rato irme y en gran parte porque el sueldo era bajo (a diferencia de cada aparecido en la empresa que obtenían aumentos tan rápidos como altos), no reconocían mi esfuerzo de quedarme hasta tarde o no salir a almorzar a veces, y también porque no había esperanzas de promoción. Así, he vivido un peregrinar por distintos lugares de este panal, pero siempre con la misma respuesta a mis sueños, siempre la misma desilusión.
Pero la última vez fuí a una entrevista para Customer Service. Solicitaban un Tecnico en Comex e Inglés. Lo primero, visto. Lo segundo, mmmmff. Y es que nunca he podido estudiar, sobre todo porque me crucificaron con la mitad de mi indemnización, y entonces mi inglés es lo aprendido en el colegio, el liceo, las letras de mis discos de Maiden, Slayer, etc. y en ver películas. Cuando mi entrevistador me preguntó por mi Inglés y le contesté que no era lo óptimo, me ofreció postular a un cargo mucho menor. Como es una empresa en expansión necesitan gente para Customer Service, Area Comercial y una persona como auxiliar encargado de papeleo y andar en terreno. En ese momento puedo decir que mis ojos deben haber brillado, porque lo sentí y abracé la esperanza de poder obtener ese cargo, ya que lo conozco de sobra. "Tienes alguna pregunta" - me dijo. "Sí, puedo postular como auxiliar mejor?". Y fué ahí cuando desenfundó una sonrisa de oreja a oreja. Me felicitó por haber sido honesto y me dijo que quizás mas adelante podía llegar a ascender, quien sabe si hasta Customer Service. Y claro, desde que estoy cesante (que rima con errante) he pensado en que quizás deba empezar de cero, desde abajo, lo cual no es extraño para mí ya que empecé en práctica, luego tramitando y luego como asistente de exportaciones. No, si lo hice una vez, puedo hacerlo de nuevo. De más!
Pero la última vez fuí a una entrevista para Customer Service. Solicitaban un Tecnico en Comex e Inglés. Lo primero, visto. Lo segundo, mmmmff. Y es que nunca he podido estudiar, sobre todo porque me crucificaron con la mitad de mi indemnización, y entonces mi inglés es lo aprendido en el colegio, el liceo, las letras de mis discos de Maiden, Slayer, etc. y en ver películas. Cuando mi entrevistador me preguntó por mi Inglés y le contesté que no era lo óptimo, me ofreció postular a un cargo mucho menor. Como es una empresa en expansión necesitan gente para Customer Service, Area Comercial y una persona como auxiliar encargado de papeleo y andar en terreno. En ese momento puedo decir que mis ojos deben haber brillado, porque lo sentí y abracé la esperanza de poder obtener ese cargo, ya que lo conozco de sobra. "Tienes alguna pregunta" - me dijo. "Sí, puedo postular como auxiliar mejor?". Y fué ahí cuando desenfundó una sonrisa de oreja a oreja. Me felicitó por haber sido honesto y me dijo que quizás mas adelante podía llegar a ascender, quien sabe si hasta Customer Service. Y claro, desde que estoy cesante (que rima con errante) he pensado en que quizás deba empezar de cero, desde abajo, lo cual no es extraño para mí ya que empecé en práctica, luego tramitando y luego como asistente de exportaciones. No, si lo hice una vez, puedo hacerlo de nuevo. De más!
jueves, 24 de mayo de 2007
La Reina de las Tempestades
Hay una frase que escuché una vez y es "La Calma Antes de la Tormenta". Ahora que lo pienso bien creo que es la pura verdad y totalmente aplicable, tanto al fenómeno meteorológico como a las relaciones personales.
El día martes estuve chateando con una amiga y hablamos de todo: de nuestras familias, de nosotros, de nuestros cambios de look, etc. y ayer miércoles me conecté para hablar con ella de nuevo y prácticamente no hablamos por que quizás no podía o qué se yo.
Hoy miércoles me llamó a las 13:56 hecha una furia por cosas que había escrito de ella en este blog. Entonces me he dado cuenta que es la Reina de las Tempestades y de cuando en cuando desata todo su poder sobre mi y lo que me rodea. El silencio de ayer fué un presagio que no supe advertir de lo que hoy se vendría. Debo admitir que tengo la culpa, al haber hecho que se enojara y, de la misma forma, creo que me he convertido en el que desata las tempestades, pero al igual que a ella no las sé controlar.
Así, en estos momentos no sé que hacer. Le he hablado para que baje su cetro y deje de instigar a los vientos. O quiero mirarla con arrepentimiento y suplicarle compasión a unos ojos relampagueantes que probablemente me hagan caer fulminado (como siempre).
Hasta ahora no sé cual es el real alcance de la devastación y si el daño será para siempre. Hasta ahora no hay heridos que lamentar y es lo que he estado tratando de evitar. Pero lo más probable es que sea yo el único muerto en esta especie de Tormenta Perfecta.
El día martes estuve chateando con una amiga y hablamos de todo: de nuestras familias, de nosotros, de nuestros cambios de look, etc. y ayer miércoles me conecté para hablar con ella de nuevo y prácticamente no hablamos por que quizás no podía o qué se yo.
Hoy miércoles me llamó a las 13:56 hecha una furia por cosas que había escrito de ella en este blog. Entonces me he dado cuenta que es la Reina de las Tempestades y de cuando en cuando desata todo su poder sobre mi y lo que me rodea. El silencio de ayer fué un presagio que no supe advertir de lo que hoy se vendría. Debo admitir que tengo la culpa, al haber hecho que se enojara y, de la misma forma, creo que me he convertido en el que desata las tempestades, pero al igual que a ella no las sé controlar.
Así, en estos momentos no sé que hacer. Le he hablado para que baje su cetro y deje de instigar a los vientos. O quiero mirarla con arrepentimiento y suplicarle compasión a unos ojos relampagueantes que probablemente me hagan caer fulminado (como siempre).
Hasta ahora no sé cual es el real alcance de la devastación y si el daño será para siempre. Hasta ahora no hay heridos que lamentar y es lo que he estado tratando de evitar. Pero lo más probable es que sea yo el único muerto en esta especie de Tormenta Perfecta.
jueves, 17 de mayo de 2007
Toples
Oscuro rincón, lunares de coloressensual vía láctea.
La noche ha guiado mis pasos
ha extendido su oscuro manto
me invita a dilapidar un beso,
una caricia.
Pechos trémulos, caderas sinuosas,
piel y más piel, húmeda, ardiente,
bocas ávidas de saliva y alcohol.
Dinero circulante,
lujuria en bruto,
sonrisas fugaces,
soledad contenida
y disfrazada.
miércoles, 16 de mayo de 2007
Su nombre era Oscuridad

Atardecer. El viento jugaba con su pelo, dibujando con él caprichosas figuras que luego, como arrepentido, se ocupaba de borrar. Permanecía parada de pie frente al mausoleo, entre la niebla, dándome la espalda y vestida con su largo abrigo. Solos en ese gran huerto de cadáveres, adornado con fuentes y abominables estatuas: sagradas unas e impías otras.
Comenzaba a oscurecer, pero aún podía ver su cabeza inclinada, sus manos empuñadas, callada. Siempre he odiado el silencio entre nosotros, me hace sentir vulnerable, incapaz de siquiera imaginar lo que piensa, en qué quiere decirme, o callar.
Decidí sentarme en una lápida. Miré a mi alrededor, me restregué las manos para entrar en calor y aspiré el grato aroma de los árboles habitándose de murciélagos listos para cenar. Más a lo lejos, miles de estrellas comenzaban a iluminar el mapa de nuestros sueños.
Y luego los espasmos en su espalda y su llanto rompiendo la noche, su cuerpo cayendo de rodillas y yo corriendo en su ayuda. Me dejé caer frente a ella, como si quisiera rezarle o venerarla, pero comprendiendo cada vez menos para que me había citado allí.
- “Tranquila, desahógate” le decía, mientras sacaba el pelo de detrás de sus orejas, haciéndole ver preciosa.
- “Me siento tan mal, traicionada, olvidada. Me dan ganas de abandonarlo todo”
- “No digas eso, me tienes a mí, yo nunca te voy a dejar”
Entonces tomé su cara por las mejillas y nos besamos durante largo rato, rodeados de muerte, mientras el viento rasgaba sus lágrimas, arrastrándolas hasta mi boca.
- “Ven” dije tomando su mano y dirigiéndonos hacia una de las tumbas.
Era enorme y majestuosa, dando a entender que su inerte morador fue alguien ilustre. Estaba custodiada por un águila y una gárgola; entre ambas estatuas había una inscripción de mármol que decía “Quien aquí yace, a buen recaudo se encuentra. Encargados de velar por su eterno descanso están conminados este águila, símbolo de la elegancia, la lealtad y la perspicacia, y esta gárgola, figura oscurantista dotada de gran fuerza, vastas alas y cuerpo perfecto, a pesar de su grotesca fealdad. Hasta Dios hubiese retrocedido ante ellos”
Juntos no le temíamos a nada y ambos nos vieron recostarnos sobre el frío mármol, abrirle un poco su blusa y dejar su pecho desnudo. Mis labios besándolo y sintiendo el latir de su corazón, subiendo hasta su cuello, mordiendo cada centímetro, oliendo su cálido aliento y su boca buscando la mía otra vez , para entreverarse en una nueva batalla, dominar la lengua rival.
- “¿Estás bien ahora?”
- “Si. Gracias. Debimos habernos dicho tantas cosas desde un principio”
- “Todo tiene su razón de ser. Es natural sucumbir ante nuestros miedos, de eso puedes estar segura. Hubiera sido diferente, pero lo que tenemos ahora es igual de valioso.”
- “Esperé tanto tiempo que me dijeras lo que sentías por mí”
- “No quería hacer nada que no quisieras, hacerte daño, no me lo hubiese perdonado nunca. Por lo demás, ambos pudimos haber dejado de ser tan racionales y haber seguido el impulso. Ahora lo único que importa es que estamos juntos entre toda esta soledad. Cierra los ojos”.
Lo saqué de entre mis ropas, lo pulí un poco y en su negra piedra vi el reflejo de la luna llena.
- “Ábrelos”
Apenas podía ver en la oscuridad, pero recuerdo su cara de asombro, sus ojos llenándose nuevamente de lágrimas y como extendió su mano, ofreciendo su dedo, como por inercia.
- “Este anillo perteneció a una joven hechicera, el cual le fue regalado por su enamorado, un brujo. Justo antes de casarse, un día ella fue condenada a morir en la hoguera al amanecer. Sus últimas palabras fueron para él, para jurarle que no los separarían y que se reencontrarían pronto. Al atardecer el brujo llegó al lugar. Subió la colina y al llegar a donde había estado la pira y su amada, no aguantó más el dolor y cayó al suelo, llorando desconsolado. Rasguñaba las cenizas, tratando de buscarla o de quizás sentirla, cuando de pronto encontró el anillo. Lo tomó en su mano y cuando lo puso ante sus ojos vio a su amada, la joven hechicera, diciéndole: “Te amo mas que a nada en este mundo y ni la muerte podrá cambiarlo”. El anillo resultó ser un talismán, el cual lo protegía de todo mal, ya que ella al momento de morir por medio de un conjuro encerró todo su amor en aquella piedra. Lo conservó durante mucho tiempo, hasta que, llegada la hora de su muerte, lo regaló a otro joven enamorado. Así ha cambiado de manos durante muchos años, según me ha contado un hombre a la entrada de este cementerio. Se lo he recibido, pero cuando he querido agradecerle, había desaparecido. Supongo que a él también le llegó la hora de reunirse con su amada. Recíbelo como un símbolo de lo que siento por ti y en agradecimiento por todo lo que has despertado en mí”
Lo deslicé suavemente en su dedo y en ese mismo momento la negra piedra del anillo comenzó a resplandecer, iluminando furtivamente nuestras negras vestimentas, nuestras negras cabelleras y las lápidas a nuestro alrededor, sellando de forma lúgubre nuestro oscuro amor.
Comenzaba a oscurecer, pero aún podía ver su cabeza inclinada, sus manos empuñadas, callada. Siempre he odiado el silencio entre nosotros, me hace sentir vulnerable, incapaz de siquiera imaginar lo que piensa, en qué quiere decirme, o callar.
Decidí sentarme en una lápida. Miré a mi alrededor, me restregué las manos para entrar en calor y aspiré el grato aroma de los árboles habitándose de murciélagos listos para cenar. Más a lo lejos, miles de estrellas comenzaban a iluminar el mapa de nuestros sueños.
Y luego los espasmos en su espalda y su llanto rompiendo la noche, su cuerpo cayendo de rodillas y yo corriendo en su ayuda. Me dejé caer frente a ella, como si quisiera rezarle o venerarla, pero comprendiendo cada vez menos para que me había citado allí.
- “Tranquila, desahógate” le decía, mientras sacaba el pelo de detrás de sus orejas, haciéndole ver preciosa.
- “Me siento tan mal, traicionada, olvidada. Me dan ganas de abandonarlo todo”
- “No digas eso, me tienes a mí, yo nunca te voy a dejar”
Entonces tomé su cara por las mejillas y nos besamos durante largo rato, rodeados de muerte, mientras el viento rasgaba sus lágrimas, arrastrándolas hasta mi boca.
- “Ven” dije tomando su mano y dirigiéndonos hacia una de las tumbas.
Era enorme y majestuosa, dando a entender que su inerte morador fue alguien ilustre. Estaba custodiada por un águila y una gárgola; entre ambas estatuas había una inscripción de mármol que decía “Quien aquí yace, a buen recaudo se encuentra. Encargados de velar por su eterno descanso están conminados este águila, símbolo de la elegancia, la lealtad y la perspicacia, y esta gárgola, figura oscurantista dotada de gran fuerza, vastas alas y cuerpo perfecto, a pesar de su grotesca fealdad. Hasta Dios hubiese retrocedido ante ellos”
Juntos no le temíamos a nada y ambos nos vieron recostarnos sobre el frío mármol, abrirle un poco su blusa y dejar su pecho desnudo. Mis labios besándolo y sintiendo el latir de su corazón, subiendo hasta su cuello, mordiendo cada centímetro, oliendo su cálido aliento y su boca buscando la mía otra vez , para entreverarse en una nueva batalla, dominar la lengua rival.
- “¿Estás bien ahora?”
- “Si. Gracias. Debimos habernos dicho tantas cosas desde un principio”
- “Todo tiene su razón de ser. Es natural sucumbir ante nuestros miedos, de eso puedes estar segura. Hubiera sido diferente, pero lo que tenemos ahora es igual de valioso.”
- “Esperé tanto tiempo que me dijeras lo que sentías por mí”
- “No quería hacer nada que no quisieras, hacerte daño, no me lo hubiese perdonado nunca. Por lo demás, ambos pudimos haber dejado de ser tan racionales y haber seguido el impulso. Ahora lo único que importa es que estamos juntos entre toda esta soledad. Cierra los ojos”.
Lo saqué de entre mis ropas, lo pulí un poco y en su negra piedra vi el reflejo de la luna llena.
- “Ábrelos”
Apenas podía ver en la oscuridad, pero recuerdo su cara de asombro, sus ojos llenándose nuevamente de lágrimas y como extendió su mano, ofreciendo su dedo, como por inercia.
- “Este anillo perteneció a una joven hechicera, el cual le fue regalado por su enamorado, un brujo. Justo antes de casarse, un día ella fue condenada a morir en la hoguera al amanecer. Sus últimas palabras fueron para él, para jurarle que no los separarían y que se reencontrarían pronto. Al atardecer el brujo llegó al lugar. Subió la colina y al llegar a donde había estado la pira y su amada, no aguantó más el dolor y cayó al suelo, llorando desconsolado. Rasguñaba las cenizas, tratando de buscarla o de quizás sentirla, cuando de pronto encontró el anillo. Lo tomó en su mano y cuando lo puso ante sus ojos vio a su amada, la joven hechicera, diciéndole: “Te amo mas que a nada en este mundo y ni la muerte podrá cambiarlo”. El anillo resultó ser un talismán, el cual lo protegía de todo mal, ya que ella al momento de morir por medio de un conjuro encerró todo su amor en aquella piedra. Lo conservó durante mucho tiempo, hasta que, llegada la hora de su muerte, lo regaló a otro joven enamorado. Así ha cambiado de manos durante muchos años, según me ha contado un hombre a la entrada de este cementerio. Se lo he recibido, pero cuando he querido agradecerle, había desaparecido. Supongo que a él también le llegó la hora de reunirse con su amada. Recíbelo como un símbolo de lo que siento por ti y en agradecimiento por todo lo que has despertado en mí”
Lo deslicé suavemente en su dedo y en ese mismo momento la negra piedra del anillo comenzó a resplandecer, iluminando furtivamente nuestras negras vestimentas, nuestras negras cabelleras y las lápidas a nuestro alrededor, sellando de forma lúgubre nuestro oscuro amor.
lunes, 14 de mayo de 2007
Sueño
jueves, 10 de mayo de 2007
Una puta llamada Destino
Martes 08, 10:18 A.M.
Contesto el celular y escucho una voz conocida al habla. Pregunto quién es porque no me convenzo de que este pasando. Luego de haber hablado sin parar unos segundos se detiene para confirmarme que es ella y no la había reconocido porque la borré de mis contactos hace rato ya que nunca me llama (de mas está decir que me sé su número de memoria). Me habían llamado 4 segundos antes para concertar una entrevista de trabajo a las 12. Sorpresa, está trabajando justo de donde me llamaban y como el destino es una puta que le gusta jugar con nosotros, metió sus sucias manos en el tablero y me puso nuevamente en Jaque. Llegué bien a la entrevista, me dejaron esperando en una pequeña sala de espera y pasado unos minutos apareció. Se cortó el pelo hasta los hombros y se ve bien igual. Hablamos sobre como llegué ahí y quedó claro que ella no hizo nada por ello y que yo no lo hice por seguirla. Me deseó suerte y entré a la entrevista. Lo mismo de siempre, necesitamos esto, aquello, por qué ya no trabajas donde estabas, cual es tu cochino precio, etc., etc. Y salí sabiendo el resultado del partido, obviamente no gana la visita, así que esperé el ascensor y cuando logré entrar me sentí aliviado de huir. Pero cuando las puertas se cerraban pude ver que se acercaba y abría nuevamente ese par de zorras y me decía que saliera. Me preguntó que qué había pasado el viernes y un montón de hueás. Le dije que eso era algo entre yo y el huevastancio, que ella no tenía nada que ver y que podía seguir siendo la misma con él por el tiempo que quiera. Y fue cuando tiró la talla de que ella no tenía hijos y que no esperaba tener que preocuparse de nuestras infantiles peleas. Dicho eso me tocó en la pera, como un pellizco y sonrió de manera nerviosa, como siempre al contacto entre nosotros. Pero debo decir que mas bien la rozó, porque todo en ella hacia mí es irresoluto, inconcluso, reprochado y parco. Y si bien me gustó volverla a ver, apenas la ví me hizo presentarme a la entrevista de manera desesperanzada, de entrar derrotado y no hacer todo lo posible por quedar. Porque no estoy seguro de querer trabajar nuevamente con ella y pasar nuevamente por todo lo que pasé, especialmente esa sensación de cansancio agregada al estrés del trabajo por nuestras constantes discusiones. Sé que no estoy en condición de desaprovechar ninguna oportunidad, pero lo hecho hecho está. Al despedirme me dijo llámame y eso hice. Ahora todo lo recuperado que pude estar está en este momento en el cenicero y, por imposible que parezca, todo ha vuelto a empezar.
Contesto el celular y escucho una voz conocida al habla. Pregunto quién es porque no me convenzo de que este pasando. Luego de haber hablado sin parar unos segundos se detiene para confirmarme que es ella y no la había reconocido porque la borré de mis contactos hace rato ya que nunca me llama (de mas está decir que me sé su número de memoria). Me habían llamado 4 segundos antes para concertar una entrevista de trabajo a las 12. Sorpresa, está trabajando justo de donde me llamaban y como el destino es una puta que le gusta jugar con nosotros, metió sus sucias manos en el tablero y me puso nuevamente en Jaque. Llegué bien a la entrevista, me dejaron esperando en una pequeña sala de espera y pasado unos minutos apareció. Se cortó el pelo hasta los hombros y se ve bien igual. Hablamos sobre como llegué ahí y quedó claro que ella no hizo nada por ello y que yo no lo hice por seguirla. Me deseó suerte y entré a la entrevista. Lo mismo de siempre, necesitamos esto, aquello, por qué ya no trabajas donde estabas, cual es tu cochino precio, etc., etc. Y salí sabiendo el resultado del partido, obviamente no gana la visita, así que esperé el ascensor y cuando logré entrar me sentí aliviado de huir. Pero cuando las puertas se cerraban pude ver que se acercaba y abría nuevamente ese par de zorras y me decía que saliera. Me preguntó que qué había pasado el viernes y un montón de hueás. Le dije que eso era algo entre yo y el huevastancio, que ella no tenía nada que ver y que podía seguir siendo la misma con él por el tiempo que quiera. Y fue cuando tiró la talla de que ella no tenía hijos y que no esperaba tener que preocuparse de nuestras infantiles peleas. Dicho eso me tocó en la pera, como un pellizco y sonrió de manera nerviosa, como siempre al contacto entre nosotros. Pero debo decir que mas bien la rozó, porque todo en ella hacia mí es irresoluto, inconcluso, reprochado y parco. Y si bien me gustó volverla a ver, apenas la ví me hizo presentarme a la entrevista de manera desesperanzada, de entrar derrotado y no hacer todo lo posible por quedar. Porque no estoy seguro de querer trabajar nuevamente con ella y pasar nuevamente por todo lo que pasé, especialmente esa sensación de cansancio agregada al estrés del trabajo por nuestras constantes discusiones. Sé que no estoy en condición de desaprovechar ninguna oportunidad, pero lo hecho hecho está. Al despedirme me dijo llámame y eso hice. Ahora todo lo recuperado que pude estar está en este momento en el cenicero y, por imposible que parezca, todo ha vuelto a empezar.
lunes, 7 de mayo de 2007
Eres patético, lo sabías?
Tenía un compañero de trabajo el cual vivia riendose de los demás. De mi se reía de que la mina que me gustaba, que trabajaba con nosotros además, no me hubiera pescado. Tiene la lengua bífida como una serpiente y es capaz de apuñalarte por la espalda (como cuando alguien faltaba a nuestras reuniones y lo descueraba a pelambres). Se jacta siempre de que tiene minas, que las conoce y las invita a salir o a moteles. Conoce mas putas que yo, pero sin lugar a dudas ellas son mejores personas que el. La última vez me colmó la paciencia, la cual no es ninguna de mis virtudes, me superó, me dejó caliente y lo único que quería era pegarle un combo en el hocico. Pero me puse a pensar de que la vida que tiene es suficiente castigo, que es patético porque está solo y por no tener donde vivir prácticamente lo recibieron por caridad donde hoy está. Puede tener las minas o las putas que sea, pero la mujer que realmente ama (a diferencia de mí, que todavía puedo hacer algo ya que no se ha dicho la última palabra) le es inalcanzable, imposible siquiera de poder hablarle y que ella lo escuche. Una vez trató de suicidarse tomando unas pastillas, pero ahora creo que puede hacerlo solamente con morderse la lengua y esperar que el veneno surta efecto. No, definitivamente yo o cualquiera podría tirarme de espalda en el suelo y agarrarme la guata de risa, a carcajadas hasta mearme de lo triste que es él y su infortunio, pero no lo hacemos porque no es lo correcto, porque sería rebajarnos a su nivel. Realmente me da pena que una persona de tan avanzada edad no haya aprendido nada y que su viaje haya terminado así. Y por lo demás, si me huevea otra vez le voy a sacar la conchesumadre!
miércoles, 2 de mayo de 2007
Macdonal (o "Un lugar llamado Ya-Han")
Todavía me acuerdo cuando fui por primera vez. Llegué por casualidad un día sábado como a las 5 de la tarde, ya que funcionaba como café. Atendía una peruana que se robaba todos los piropos de la concurrencia al ser la única; pero aquella noche que me quedé para ver el show fue espectacular. Con mi hermano vimos el baile de la mina del pantalón con los colores de la bandera de Estados Unidos (la mejor que he visto ahí, hermosa, cuerpo perfecto y bailaba totalmente desnuda por fuera de la barra), la del body transparente desde el cuello a los tobillos y otras mas en esa constelación de estrellas de aquella noche sin luna.
Me perdí un tiempo, olvidando esas curvas, las sinuosidades de esos cuerpos y también el calor en esos ojos. Pero a través de los años, de cuando en cuando vuelvo, como esa vez que invité a unos amigos y vimos a una que se lanzaba de manera suicida contra el acero del poste, orbitando serena y dulcemente impúdica. Hubo otra vez que tarde en la noche, conversé durante mucho rato en la barra con una que bailaba pero que ese día estaba castigada. La que bailaba vestida de novia, la voluptuosa rubia de bikini que usaba lentes ópticos de marco negro, la del cigarrillo (jajaja, excelente show), las hermanas de Renca (la mayor es de una amigo que llamaremos Mike y que antes andaba con una peruana), la chica chúcara que calza siempre a un amigo de brazos cortos al que llamaremos Claude o la de bata negra transparente y peinado gótico.
Y en todos estos años siempre había ido para tomarme un schop de medio en la barra y fumarme un cigarrillo viendo el show. Pero la última vez le compré un trago a la gótica de chasquilla para que me invitara un beso, para tocarla con solo mirarnos y gastar mis manos en una caricia desesperada. Siempre pienso que ahí no hay nada de alegría, que las risas no se a que se deben y que a la mañana siguiente quizás todos nos sentimos igual de vacíos.
Ahora ha vuelto a funcionar como café en el día, seguimos yendo a disfrutar del momento con la hermandad sabiendo que lo necesitamos tanto como ellas, que lo bueno dura poco, que atesoraremos a aquellas bailarinas en nuestros sueños y que es mejor dejar los escrúpulos en la casa.
Se me olvidaba explicar lo del apodo. Es por la similitud con las hamburguesas: calientes, jugosas, las ves y se te hace agua la boca. Y también porque el Ya-Han es en esencia y estricto rigor un local de comida rápida: pagas, comes y te vas.
Me perdí un tiempo, olvidando esas curvas, las sinuosidades de esos cuerpos y también el calor en esos ojos. Pero a través de los años, de cuando en cuando vuelvo, como esa vez que invité a unos amigos y vimos a una que se lanzaba de manera suicida contra el acero del poste, orbitando serena y dulcemente impúdica. Hubo otra vez que tarde en la noche, conversé durante mucho rato en la barra con una que bailaba pero que ese día estaba castigada. La que bailaba vestida de novia, la voluptuosa rubia de bikini que usaba lentes ópticos de marco negro, la del cigarrillo (jajaja, excelente show), las hermanas de Renca (la mayor es de una amigo que llamaremos Mike y que antes andaba con una peruana), la chica chúcara que calza siempre a un amigo de brazos cortos al que llamaremos Claude o la de bata negra transparente y peinado gótico.
Y en todos estos años siempre había ido para tomarme un schop de medio en la barra y fumarme un cigarrillo viendo el show. Pero la última vez le compré un trago a la gótica de chasquilla para que me invitara un beso, para tocarla con solo mirarnos y gastar mis manos en una caricia desesperada. Siempre pienso que ahí no hay nada de alegría, que las risas no se a que se deben y que a la mañana siguiente quizás todos nos sentimos igual de vacíos.
Ahora ha vuelto a funcionar como café en el día, seguimos yendo a disfrutar del momento con la hermandad sabiendo que lo necesitamos tanto como ellas, que lo bueno dura poco, que atesoraremos a aquellas bailarinas en nuestros sueños y que es mejor dejar los escrúpulos en la casa.
Se me olvidaba explicar lo del apodo. Es por la similitud con las hamburguesas: calientes, jugosas, las ves y se te hace agua la boca. Y también porque el Ya-Han es en esencia y estricto rigor un local de comida rápida: pagas, comes y te vas.
martes, 24 de abril de 2007
Mi mejor capricho
Cuando ella quiso renunciar al trabajo me empeñé en decirle que no lo hiciera porque podía ser capaz de lograr cosas todavía. Cuando me despidieron, me sentí tranquilo sabiendo donde poder encontrarla. Pero ahora que encontró la recompensa a su esfuerzo en otro lugar estoy conciente que la he perdido, quizás de nuevo, pero definitivamente mas que antes. Porque de hecho no quería ser mi amiga (porque sus amigos son más “políticamente correctos” y no encajo en esa definición, me gusta tomar como a su padre y creo que no puede con ambos porque con él ya tiene suficiente) y eso no se logra a la fuerza, menos el que me amara como en algún momento la amé. Y siento que lo sigo haciendo pero era sacrificar incluso aquello para conseguir un resto que sea. No sé por que no tuve el valor de besarla de manera insolente, de tocarla con furia, de forma obscena, de saciarme de ella en todas y cada una de las formas. Estoy mintiendo, sé por que no lo hice y fue por la diferencia de edad, porque es mucho menor que yo y cuando te enamoras idealizas, no te la imaginas yendo ni al baño y ahora me puedo decir que debí haber actuado mas naturalmente. Nada de esto hubiese pasado de no haber escuchado a los que bebían conmigo los viernes, que decían que ella estaba sola y que de más atinábamos, (no que era tirar y abrazarse), sin darse cuenta que es más complicada que la física cuántica. Todo hubiese sido distinto partiendo del punto que era difícil de entender y por último la decepción no habría sido tan desoladora. Entonces lo que me queda es conformarme con haber aprendido la lección y con la satisfacción postrera de saber que ahora puedo tener a cualquiera. Y confiar en que quizás nos volvamos a ver.
miércoles, 11 de abril de 2007
Se van
Tengo una amiga que perdió su papá hace como un mes y por lo que me dijo ya está mejor. Me hizo pensar sobre las muertes sobre las que he sabido, como por ejemplo una amiga de mi abuela, la Sra Laurita, que se cayo de la micro o la Sra Nena que vivía en Renca y a la salida de su casa, lo mismo y caput. Hay un compadre que era casado con una amiga y murió en un motel, no precisamente al lado de su señora, con un balazo en el pecho por celos. Hubo uno que se ahorcó con una sábana de un hotel a la vuelta de la oficina donde trabajaba, que incluso salió en la tele, colgando hacia la calle por la ventana. Hay un viejito que era vecino mío que murió envenenado. Y así la lista suma y sigue, y lo que queda es el cambio en las vidas de sus parientes, porque obvio que dejan un vacío en todos nosotros. Pero quizás que sentirán los familiares de alguien que se suicida, a quien le falta valor para hacer frente a los problemas pero tiene el coraje suficiente, efímero en todo caso, de empuñar un revolver y ponerlo en la sien, de sostener un cuchillo y cortar sus muñecas, de dar la llave del gas y acostarse como si nada, de saltar de la azotea del edificio al vacío, de devorar todas las pastillas del botiquín y pasarlas con vodka. Suena terrible no? Valor tan eterno como un suspiro, no perpetuado, arrojado al water sin tirar la cadena. Y para que hablar del egoísmo que encierra.
jueves, 8 de marzo de 2007
Rubia
martes, 6 de marzo de 2007
Siete Años
Siete años no tienen precio
valen lo vivido en todo eso
las personas que conocì
lo que hicimos, lo dicho
el haber tomado tu mano
las margaritas que florecen
en tus rosadas mejillas
el habernos reìdo, sufrido
peleado, almorzado.
La plata? No se le compara
se desvanece entre tus dedos
te devana los sesos
se prostituye, pero te hace amarle
te odia, te perturba, te hace matar
y matarte.
No, ese no es mi precio
purificado de mis culpas
bautizado en votos de pobreza
soy acaudalado por conocerlos
un magnate al recordarlos,
al visitarlos, ahora
siempre.
valen lo vivido en todo eso
las personas que conocì
lo que hicimos, lo dicho
el haber tomado tu mano
las margaritas que florecen
en tus rosadas mejillas
el habernos reìdo, sufrido
peleado, almorzado.
La plata? No se le compara
se desvanece entre tus dedos
te devana los sesos
se prostituye, pero te hace amarle
te odia, te perturba, te hace matar
y matarte.
No, ese no es mi precio
purificado de mis culpas
bautizado en votos de pobreza
soy acaudalado por conocerlos
un magnate al recordarlos,
al visitarlos, ahora
siempre.
lunes, 26 de febrero de 2007
Afuera
domingo, 25 de febrero de 2007
Mar
Sentado lo observo
furioso golpeando las rocas
que lo mantienen cautivo
como si quisiera romper de una vez
esta antigua condena
con briosos intentos
con caprichosa testarudez
una y otra vez
reclamando lo que le pertenece
los valles y los campos
ciudades y montañas.
Me levanto y huyo
no quiero presenciar su victoria
en libertad bajo fianza
recorriendolo todo
apoderandose del globo
devorando la tierrra
la conquista final.
jueves, 22 de febrero de 2007
No deseo màs!
Ya no estoy seguro de nada. Siempre desee quedar libre de ese yugo implacable que me ahorcaba, que ùltimamente me hacìa pensar solo en locuras.
Pero como desde hace un tiempo todo me sale mal, fuè como haber tirado una colilla en un reguero de pòlvora. Entonces, lo que me correspondìa se fuè a la alcantarilla y tuve que conformarme con lo que mirandome a los ojos me ofreciò mi verdugo. Ahora pienso que no era tan malo estar donde estaba, que hay peores lugares y que ojalà nada hubiese pasado.
Por eso ya no quiero desear màs, porque cada vez que lo hago es como tirar una piedra y recibir de vuelta un cerro, en avalancha, la mansa cagada.
No quiero ni imaginar que pasarìa si algun dia por fin te tengo.
Pero como desde hace un tiempo todo me sale mal, fuè como haber tirado una colilla en un reguero de pòlvora. Entonces, lo que me correspondìa se fuè a la alcantarilla y tuve que conformarme con lo que mirandome a los ojos me ofreciò mi verdugo. Ahora pienso que no era tan malo estar donde estaba, que hay peores lugares y que ojalà nada hubiese pasado.
Por eso ya no quiero desear màs, porque cada vez que lo hago es como tirar una piedra y recibir de vuelta un cerro, en avalancha, la mansa cagada.
No quiero ni imaginar que pasarìa si algun dia por fin te tengo.
miércoles, 21 de febrero de 2007
Lamentos
Y mis lágrimas no asoman
como geysers de dolor
y si bien dijiste no querer herirme
siento el corazón apretado
tu mano empuñada rodeándolo
impidiendo la circulación
adormeciendo mis sentidos
coagulando mi razón
Sufrimiento inconmensurable
agonía… tiene fin?
si, cuando te olvide
pero se deshielarán los glaciares,
el sol se habrá apagado,
las flores yacerán mustias
y la humanidad se habrá extinguido
pero yo, erguido en la llanura,
gritaré tu nombre
por toda la eternidad.
como geysers de dolor
y si bien dijiste no querer herirme
siento el corazón apretado
tu mano empuñada rodeándolo
impidiendo la circulación
adormeciendo mis sentidos
coagulando mi razón
Sufrimiento inconmensurable
agonía… tiene fin?
si, cuando te olvide
pero se deshielarán los glaciares,
el sol se habrá apagado,
las flores yacerán mustias
y la humanidad se habrá extinguido
pero yo, erguido en la llanura,
gritaré tu nombre
por toda la eternidad.
Amigos
De izq. a der.: El Francisco, Papablo, El Fabio, Guatón Maikel, Carlanga, mi primo José, el Cura y abajo el Bolivia.
De izq. a der.: Garrapata, Fabio, Cura, Papablo, Fransico, José y Livia que apenas se ve. Abajo Gustaball y Carlanga.Fotos sacadas en un carrete de despedida de la vieja sede de la junta de vecinos en Lira con Sta. Isabel, la cual va a ser demolida para dar paso al progreso (Saaa!) A fin de mes es la despedida última y definitiva a esta casa que nos albergó tanto a nosotros en nuestras tomateras como a los arrepentidos de Alcohólicos Anónimos (y no es chiste!)
No salgo en la foto porque estoy adentro curao durmiendo.
martes, 20 de febrero de 2007
Mi teoría sobre las mujeres

Una tarde tomando unas cervezas
junto a mis fieles comensales
reflexioné unos minutos en silencio
sobre el origen de nuestros males.
La conquista de una mujer
en la época de las cavernas
se reducía a un palo en la cabeza
y no a palabras tiernas.
No hacían falta chocolates
o invitarla a alguna parte
ni poemas de amor, ni flores
ni joyas, ni oro, ni diamantes.
Pero esos golpes tuvieron consecuencia
con tanto palo el cerebro se les dió vuelta
en su nueva posición esa pobre cabeza
empezó a razonar de otra manera.
Porque por eso no las entendemos
porque por eso piensan tan extraño
se transmitió de generación en generación
a través de todos estos años.
De ahí nace que si dicen que no es sí
y cosas aún mas raras que esa
y la excusa mas grande de todas
“Hoy no mi amor, me duele la cabeza”
junto a mis fieles comensales
reflexioné unos minutos en silencio
sobre el origen de nuestros males.
La conquista de una mujer
en la época de las cavernas
se reducía a un palo en la cabeza
y no a palabras tiernas.
No hacían falta chocolates
o invitarla a alguna parte
ni poemas de amor, ni flores
ni joyas, ni oro, ni diamantes.
Pero esos golpes tuvieron consecuencia
con tanto palo el cerebro se les dió vuelta
en su nueva posición esa pobre cabeza
empezó a razonar de otra manera.
Porque por eso no las entendemos
porque por eso piensan tan extraño
se transmitió de generación en generación
a través de todos estos años.
De ahí nace que si dicen que no es sí
y cosas aún mas raras que esa
y la excusa mas grande de todas
“Hoy no mi amor, me duele la cabeza”
Amor?
Este es uno de mis primeros versos, lucubrado en momentos difíciles y por el cual siento algo muy especial.
Mi corazón está vacío
mis labios ya no saben a nada
y es porque no estàs conmigo
solo yo y mi sombra como mudo testigo
y se que tus palabras de amor cruzan el espacio
pero no llegan a dormir en mis oìdos
y siento cada vez mas esta angustia
de no poder sentirte junto a mì
de contemplar algo que no me pertenece
como el lucero que brilla en la mañana
y de saber que a tì no pertenezco
como yo a esa luna amarga…
Como me hubiese gustado poder abrazarte
y tomar tu mano en una puesta de sol
caminar juntos por la playa
tratando de que entiendas
de decirte con palabras lo que siento.
(¿Como explicas a un ciego los colores…?)
Verte fumar luego de hacerte el amor
yaciendo junto a mì desnuda,
lànguida, ahora tranquila
después de ser tormenta
después de ser volcàn
en erupciòn hùmeda de besos y caricias,
de dulce sudor y victoria.
Y mientras pienso todo esto
te siento cada vez mas lejos
y tal vez llegue el dìa que no recuerde tu mirada
y ya no huela tu cabello
quizás aquel dìa sea libre del dolor
pero no estarè calmo ni sereno
sino extraviado y marchito.
Mi corazón está vacío
mis labios ya no saben a nada
y es porque no estàs conmigo
solo yo y mi sombra como mudo testigo
y se que tus palabras de amor cruzan el espacio
pero no llegan a dormir en mis oìdos
y siento cada vez mas esta angustia
de no poder sentirte junto a mì
de contemplar algo que no me pertenece
como el lucero que brilla en la mañana
y de saber que a tì no pertenezco
como yo a esa luna amarga…
Como me hubiese gustado poder abrazarte
y tomar tu mano en una puesta de sol
caminar juntos por la playa
tratando de que entiendas
de decirte con palabras lo que siento.
(¿Como explicas a un ciego los colores…?)
Verte fumar luego de hacerte el amor
yaciendo junto a mì desnuda,
lànguida, ahora tranquila
después de ser tormenta
después de ser volcàn
en erupciòn hùmeda de besos y caricias,
de dulce sudor y victoria.
Y mientras pienso todo esto
te siento cada vez mas lejos
y tal vez llegue el dìa que no recuerde tu mirada
y ya no huela tu cabello
quizás aquel dìa sea libre del dolor
pero no estarè calmo ni sereno
sino extraviado y marchito.
Act I

El otro día organicé una fiesta
en una vieja casa abandonada
telarañas y polvo en cada rincón
muebles cubiertos con sábanas blancas
e invité a todos mis conocidos
a Desesperación
a Dolor, a Soledad,
Delirio, Pena, Culpa,
Vicio y a no sé cuantos mas
en fin,pasamos al salón y brindamos
unos con lágrimas, otros con sangre
todo mío, por supuesto
Comenzamos a bailar al son de la música
la marcha fúnebre, claro de luna y otras mas
todos estaban eufóricamente tristes
algunos lloraban a rabiar.
Pasamos al comedor
y nos trajeron sus restos
comenzamos a cenar
todos la encontraron exquisita
"la hubieran conocido en vida".
Y luego dije unas palabras
las mismas de otras veces
que era una oportunidad de ser feliz perdida
que era la mujer de mi vida
y bla, bla, bla
Todos aplaudieron
Y en eso apareció ella
Muerte
con ese traje que usa en ocasiones especiales
de encaje y brillante látex negro
me dió un beso en la mejilla
y se sentó a mi lado
atrasada en nuestras reuniones
puntual a la hora de trabajar
la misma excusa de siempre
que tenía "asuntos" que atender
clientes que visitar.
Estuve un rato con ellos en el salón
charlando de todo y nada
los dejé a cargo y subí las escaleras
entré a mi habitación y ahí estaba
la Soledad acostada desnuda en mi cama
para dormir junto a ella como cada noche
no, esta vez no
me dí media vuelta y salí a caminar.
Era una noche sobrecogedora
dulcemente melancólica
recorrí el jardín
lleno de maleza y flores secas
bajo una luna inerte
y junto al gran pino podrido estaba
esperándome
Muerte, con esos grandes ojos negros
y esos carnosos labios rojos
"No quieres dejar de lamentarte?
Tómame en tus brazos, bésame
y tu tristeza habrá cesado"
No sé si tuviera la razón,
pero por lo menos tenía sentido.
Le saqué el pelo de detrás de las orejas
tomé su cara por las mejillas
y cuando su nariz rozaba la mía
oí mi nombre, en un grito
era Esperanza y corría hacia nosotros
"Déjalo en paz Muerte,
ve a buscar a alguien mas
él ya ha sufrido bastante
pero merece otra oportunidad."
No dijo ni una sola palabra,
se marchó lentamente
bien sabe que algún día volverá.
"Qué locura ibas a cometer
aún puedes soñar"
"Qué dices?
acabo de cenar su cadáver"
"No es a ella a quien has comido
Angustia te ha cegado
y eso has querido creer
ella no está muerta por lo demás
ahora necesitas volver a nacer"
Desperté solo en mi cama,
tuve un sueño extraño y recuerdo algunas caras
tambien haber estado a punto de perder mi vida
y de aprender que siempre hay un mañana.
en una vieja casa abandonada
telarañas y polvo en cada rincón
muebles cubiertos con sábanas blancas
e invité a todos mis conocidos
a Desesperación
a Dolor, a Soledad,
Delirio, Pena, Culpa,
Vicio y a no sé cuantos mas
en fin,pasamos al salón y brindamos
unos con lágrimas, otros con sangre
todo mío, por supuesto
Comenzamos a bailar al son de la música
la marcha fúnebre, claro de luna y otras mas
todos estaban eufóricamente tristes
algunos lloraban a rabiar.
Pasamos al comedor
y nos trajeron sus restos
comenzamos a cenar
todos la encontraron exquisita
"la hubieran conocido en vida".
Y luego dije unas palabras
las mismas de otras veces
que era una oportunidad de ser feliz perdida
que era la mujer de mi vida
y bla, bla, bla
Todos aplaudieron
Y en eso apareció ella
Muerte
con ese traje que usa en ocasiones especiales
de encaje y brillante látex negro
me dió un beso en la mejilla
y se sentó a mi lado
atrasada en nuestras reuniones
puntual a la hora de trabajar
la misma excusa de siempre
que tenía "asuntos" que atender
clientes que visitar.
Estuve un rato con ellos en el salón
charlando de todo y nada
los dejé a cargo y subí las escaleras
entré a mi habitación y ahí estaba
la Soledad acostada desnuda en mi cama
para dormir junto a ella como cada noche
no, esta vez no
me dí media vuelta y salí a caminar.
Era una noche sobrecogedora
dulcemente melancólica
recorrí el jardín
lleno de maleza y flores secas
bajo una luna inerte
y junto al gran pino podrido estaba
esperándome
Muerte, con esos grandes ojos negros
y esos carnosos labios rojos
"No quieres dejar de lamentarte?
Tómame en tus brazos, bésame
y tu tristeza habrá cesado"
No sé si tuviera la razón,
pero por lo menos tenía sentido.
Le saqué el pelo de detrás de las orejas
tomé su cara por las mejillas
y cuando su nariz rozaba la mía
oí mi nombre, en un grito
era Esperanza y corría hacia nosotros
"Déjalo en paz Muerte,
ve a buscar a alguien mas
él ya ha sufrido bastante
pero merece otra oportunidad."
No dijo ni una sola palabra,
se marchó lentamente
bien sabe que algún día volverá.
"Qué locura ibas a cometer
aún puedes soñar"
"Qué dices?
acabo de cenar su cadáver"
"No es a ella a quien has comido
Angustia te ha cegado
y eso has querido creer
ella no está muerta por lo demás
ahora necesitas volver a nacer"
Desperté solo en mi cama,
tuve un sueño extraño y recuerdo algunas caras
tambien haber estado a punto de perder mi vida
y de aprender que siempre hay un mañana.
Por ustedes
Quiero brindar por Uds., por hacerme mas llevadero el tiempo que trabajé en la empresa y por haber compartido conmigo tan gratos momentos. Nos reímos y lo pasamos la raja. La Hermandad en la Sed que me acogió, a algunas de las cercanas a mí que llegaron en práctica, a los que me recibieron a mí hace ya largos casi 7 años, a todos muchas gracias por todo, no cambiaría nada de lo que viví en este tiempo. Me hubiese gustado haberselos dicho todos los días y no ahora que estoy afuera, pero sepan que los voy a seguir viendo (sobretodo si van pa la Farola).
P.D.:Un abrazo especial a mi trío de chiquillas gansas, son lo mejor que hay.
lunes, 19 de febrero de 2007
El fin del antes, el comienzo de otro ahora
Aló? Ná que ver, idiota.
Por donde empezar? Han escuchado un pregunta mas estúpida. En fin, debo decirles que hace un tiempo que escribo. Conocí una persona (es niña o es mujer?) por la que siempre sentí algo, desde la primera vez, como distintos grados de luz. Se necesita la inspiración, como un gatillo quiere un dedo, como las palabras al sentimiento. No las considero geniales, ni siquiera poemas, solo versos diarréicos que necesito expulsar, que corran entre las nalgas de mi mente y vayan a dar al desagüe que es este blog. Algunos amigos (o comensales o curaos o qué se yo!) me han insistido en publicarlos. Ojalá les gusten y si no, creo que la culpa es de ella. O simplemente estitiquez mental.
Por donde empezar? Han escuchado un pregunta mas estúpida. En fin, debo decirles que hace un tiempo que escribo. Conocí una persona (es niña o es mujer?) por la que siempre sentí algo, desde la primera vez, como distintos grados de luz. Se necesita la inspiración, como un gatillo quiere un dedo, como las palabras al sentimiento. No las considero geniales, ni siquiera poemas, solo versos diarréicos que necesito expulsar, que corran entre las nalgas de mi mente y vayan a dar al desagüe que es este blog. Algunos amigos (o comensales o curaos o qué se yo!) me han insistido en publicarlos. Ojalá les gusten y si no, creo que la culpa es de ella. O simplemente estitiquez mental.
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