domingo, 25 de febrero de 2007

Mar



Sentado lo observo
furioso golpeando las rocas
que lo mantienen cautivo
como si quisiera romper de una vez
esta antigua condena
con briosos intentos
con caprichosa testarudez
una y otra vez
reclamando lo que le pertenece
los valles y los campos
ciudades y montañas.

Me levanto y huyo
no quiero presenciar su victoria
en libertad bajo fianza
recorriendolo todo
apoderandose del globo
devorando la tierrra
la conquista final.

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