martes, 20 de febrero de 2007

Act I



El otro día organicé una fiesta
en una vieja casa abandonada
telarañas y polvo en cada rincón
muebles cubiertos con sábanas blancas
e invité a todos mis conocidos
a Desesperación
a Dolor, a Soledad,
Delirio, Pena, Culpa,
Vicio y a no sé cuantos mas
en fin,pasamos al salón y brindamos
unos con lágrimas, otros con sangre
todo mío, por supuesto

Comenzamos a bailar al son de la música
la marcha fúnebre, claro de luna y otras mas
todos estaban eufóricamente tristes
algunos lloraban a rabiar.

Pasamos al comedor
y nos trajeron sus restos
comenzamos a cenar
todos la encontraron exquisita
"la hubieran conocido en vida".

Y luego dije unas palabras
las mismas de otras veces
que era una oportunidad de ser feliz perdida
que era la mujer de mi vida
y bla, bla, bla

Todos aplaudieron

Y en eso apareció ella
Muerte
con ese traje que usa en ocasiones especiales
de encaje y brillante látex negro
me dió un beso en la mejilla
y se sentó a mi lado
atrasada en nuestras reuniones
puntual a la hora de trabajar
la misma excusa de siempre
que tenía "asuntos" que atender
clientes que visitar.

Estuve un rato con ellos en el salón
charlando de todo y nada
los dejé a cargo y subí las escaleras
entré a mi habitación y ahí estaba
la Soledad acostada desnuda en mi cama
para dormir junto a ella como cada noche
no, esta vez no
me dí media vuelta y salí a caminar.

Era una noche sobrecogedora
dulcemente melancólica
recorrí el jardín
lleno de maleza y flores secas
bajo una luna inerte
y junto al gran pino podrido estaba
esperándome
Muerte, con esos grandes ojos negros
y esos carnosos labios rojos
"No quieres dejar de lamentarte?
Tómame en tus brazos, bésame
y tu tristeza habrá cesado"

No sé si tuviera la razón,
pero por lo menos tenía sentido.

Le saqué el pelo de detrás de las orejas
tomé su cara por las mejillas
y cuando su nariz rozaba la mía
oí mi nombre, en un grito
era Esperanza y corría hacia nosotros
"Déjalo en paz Muerte,
ve a buscar a alguien mas
él ya ha sufrido bastante
pero merece otra oportunidad."


No dijo ni una sola palabra,
se marchó lentamente
bien sabe que algún día volverá.

"Qué locura ibas a cometer
aún puedes soñar"


"Qué dices?
acabo de cenar su cadáver"

"No es a ella a quien has comido
Angustia te ha cegado
y eso has querido creer
ella no está muerta por lo demás
ahora necesitas volver a nacer"


Desperté solo en mi cama,
tuve un sueño extraño y recuerdo algunas caras
tambien haber estado a punto de perder mi vida
y de aprender que siempre hay un mañana.

1 comentario:

corderozombie dijo...

este cuento es mi favorito, esta lleno de melancolia y mucha oscuridad.