Martes 08, 10:18 A.M.
Contesto el celular y escucho una voz conocida al habla. Pregunto quién es porque no me convenzo de que este pasando. Luego de haber hablado sin parar unos segundos se detiene para confirmarme que es ella y no la había reconocido porque la borré de mis contactos hace rato ya que nunca me llama (de mas está decir que me sé su número de memoria). Me habían llamado 4 segundos antes para concertar una entrevista de trabajo a las 12. Sorpresa, está trabajando justo de donde me llamaban y como el destino es una puta que le gusta jugar con nosotros, metió sus sucias manos en el tablero y me puso nuevamente en Jaque. Llegué bien a la entrevista, me dejaron esperando en una pequeña sala de espera y pasado unos minutos apareció. Se cortó el pelo hasta los hombros y se ve bien igual. Hablamos sobre como llegué ahí y quedó claro que ella no hizo nada por ello y que yo no lo hice por seguirla. Me deseó suerte y entré a la entrevista. Lo mismo de siempre, necesitamos esto, aquello, por qué ya no trabajas donde estabas, cual es tu cochino precio, etc., etc. Y salí sabiendo el resultado del partido, obviamente no gana la visita, así que esperé el ascensor y cuando logré entrar me sentí aliviado de huir. Pero cuando las puertas se cerraban pude ver que se acercaba y abría nuevamente ese par de zorras y me decía que saliera. Me preguntó que qué había pasado el viernes y un montón de hueás. Le dije que eso era algo entre yo y el huevastancio, que ella no tenía nada que ver y que podía seguir siendo la misma con él por el tiempo que quiera. Y fue cuando tiró la talla de que ella no tenía hijos y que no esperaba tener que preocuparse de nuestras infantiles peleas. Dicho eso me tocó en la pera, como un pellizco y sonrió de manera nerviosa, como siempre al contacto entre nosotros. Pero debo decir que mas bien la rozó, porque todo en ella hacia mí es irresoluto, inconcluso, reprochado y parco. Y si bien me gustó volverla a ver, apenas la ví me hizo presentarme a la entrevista de manera desesperanzada, de entrar derrotado y no hacer todo lo posible por quedar. Porque no estoy seguro de querer trabajar nuevamente con ella y pasar nuevamente por todo lo que pasé, especialmente esa sensación de cansancio agregada al estrés del trabajo por nuestras constantes discusiones. Sé que no estoy en condición de desaprovechar ninguna oportunidad, pero lo hecho hecho está. Al despedirme me dijo llámame y eso hice. Ahora todo lo recuperado que pude estar está en este momento en el cenicero y, por imposible que parezca, todo ha vuelto a empezar.
1 comentario:
ahora entiendo el porque de tu llamada mas tarde donde decias que si yo no te queria hablar mas era mi problema, poniendote el parche ante la herida.
me parece por lo menos ridiculo lo que hicite, me gustaria que cuando quieras decir algo me lo digas a mi y no lo escribas en un sitio publico donde todos tus amigos se enteran de lo que pasa o no pasa entre nosotros.
espero que me llames para que hablemos o prefieres hablar a travez de tu blogg??, para que todos se enteren de lo que te tengo que decir.
carolina
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